“La vedette del mercado son los créditos, de cada diez operaciones seis son con créditos, de todos los bancos, que se van adaptando y agilizando los plazos de espera”, opina Armando Pepe, flamante presidente del Colegio Profesional Inmobiliario.

Muchas de las operaciones corresponden a ampliaciones, parejas jóvenes que venden su departamento de dos ambientes y pasan a otro de tres y financian la diferencia. Los bancos se van acomodando a la mayor demanda, y están tomando tasadores para acortar los plazos y agilizar las operatorias, que ahora llevan entre 60 y 65 días.

Sostiene que esta vez los créditos van a permanecer, ya que la disposición 6250 permite a los bancos tomar tanto los boletos de compra como las participaciones en fideicomisos, como garantías de financiamiento, con lo cual mucha de la demanda se traslada a las obras del pozo, o en distintas etapas de desarrollo. Lo que más se vende son unidades de $ 100.00 a 300.000, de dos y tres dormitorios, sin dependencias, entre 80 y 90 m2. Para dar una idea de la demanda que existe, cita el Procrear Joven, que para 45.000 préstamos,  ya tiene 160.000 inscriptos.

“Los argentinos somos ansiosos, y creemos que todo se logra al instante. Va a llevar tiempo la normalización”.

Sobre la escasez de oferta que se vaticina, apunta que el año próximo se suman las más de 1000 viviendas de la villa olímpica, el banco ciudad ya empezó las inscripciones para la preventa; los 300.000 m2 de obra en San Martín y General Paz, una zona con una densidad habitacional importante, y otras obras de magnitud que se lanzaron recientemente.

En la ciudad de Buenos Aires, según datos del CPAU, hay planos aprobados para nuevas obras por 800.000 m2, y si bien los valores subieron entre 5 y 10 % en el primer semestre,  esto tiene más que ver con el aumento de costos frente a un dólar planchado.

“Resta bajar la carga fiscal, ya que el 57% del costo de una vivienda se va en impuestos, situación que debe cambiar” concluyó.

Miércoles 11 de noviembre de 2017
Publicado en Indicadores y Finanzas de www.areas-digital.com.ar
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En un mano a mano, el presidente de Procrear detalla quiénes pueden acceder a los nuevos créditos, el monto de las cuotas y las tasas.

Iván Kerr, subsecretario de Desarrollo Urbano y Vivienda de la Nación y Presidente de Procrear Fabián Marelli

Las líneas de crédito para acceder a la vivienda es una de las prioridades del Gobierno. Tras el anuncio del presidente Mauricio Macri, Ivan Kerr, el hombre de confianza para llevar adelante el desafío de reactivar el mercado de financiamiento hipotecario, viajó a El Calafate para participar del encuentro del Consejo Nacional de la Vivienda, el espacio elegido para discutir sobre las nuevas políticas de vivienda. En este contexto, el subsecretario de Desarrolla Urbano y Vivienda de la Nación y Presidente de Procrear profundizó sobre el nuevo Procrear con LA NACION.

-¿Qué implica el relanzamiento de los créditos Procrear?

-Es muy importante. El crédito hipotecario es una herramienta fundamental para la política de vivienda. Además la incorporación de la Secretaría de Vivienda al Ministerio del Interior nos permitirá unificar toda la política del sector y generar la construcción de viviendas sociales que se construyen a través de las provincias y de los municipios para el sector más bajo de la población. Y, por otra parte, generar financiamiento hipotecario para el sector medio de la sociedad, que también necesita vivienda.

-¿Quién puede acceder a los créditos?

-Estamos apuntando a la gente que tiene dos o cuatro salarios mínimos vitales y móviles, es decir entre $ 16.000 y $ 32.000 de ingreso neto familiar.

-¿A qué tasas?

- Las tasas dependerán de cada banco. De hecho, una de las novedades de esta nueva versión del Procrear es que será ofrecido por varias entidades. El Banco Nación es el que está dando el plazo más largo, a 30 años, con una tasa del 3,5 por ciento. El resto de los bancos ofrece entre 15 y 20 años; mientras que la tasa promedio ronda el 6 por ciento.

-¿Para qué pueden ser utilizados?

- Para la compra de una vivienda nueva o usada, única y familiar de hasta $ 1.650.000. El Estado subsidia hasta $ 400.000. También hay un crédito para la construcción destinado a quienes tienen un lote propio. En este caso, pueden tomar un crédito de hasta $ 1.100.000 para construir su propia vivienda.

-¿De qué valor serán las cuotas?

- Para un crédito de un millón de pesos a treinta años, que es el tramo más largo, la cuota es de $ 2500. Esta es la mejor oferta. Si la persona decide tomar un plazo menor y a una tasa más alta, la cuota será más alta. Un dato interesante es que de la base que ya tenemos inscripta, antes de la incorporación del Banco Nación, la cuota promedio estaba en $ 4500. Un caso concreto: si la familia compra una vivienda de un millón de pesos, pagará 10 por ciento de anticipo, es decir unos $ 100.000; mientras que el banco le dará un crédito por el restante y un diferencial muy importante, que anteriormente no existía, es que el Estado otorgará un subsidio directo contra la operación de compra-venta de la casa por $ 400.000 que el tomador no tiene que devolver.

-¿ Y en el caso de los créditos para construir?

-Tomando el caso de quien quiere construir una vivienda por un valor de un millón de pesos, la persona aporta el terreno cuyo valor no debe superar los $ 500.000. Mientras que el subsidio máximo del Estado rondará los $ 400.000 y el crédito a financiar será de $ 600.000. En este caso la gente no deberá aportar un anticipo, pero sí la tierra. En ese caso la cuota mensual rondará los $ 3040. En ambos casos los créditos estarán sujetos a la variación de la Unidad de Valor Adquisitivo (UVA). Un detalle importante es que la casa a construir puede tener hasta 80 m2.

-¿Hasta cuándo hay tiempo?

-Extendimos el plazo hasta el 31 de marzo.

-¿Cómo ajusta la UVA?

- Este es un coeficiente que publica el Banco Central mes a mes, que ajusta por el índice del CER, y que les permite a las entidades bancarias bajar la barrera de ingresos para generar una cuota más accesible y minimizar los riesgos del trabajador, evitando que la variable de ajuste sea mayor al coeficiente de variación salarial. De esta forma, la cuota no podrá superar el valor del sueldo y será accesible a lo largo del plazo. Además con esta herramienta los bancos también van a estar fondeándose en UVA, lo que le permitiría ampliar su oferta de créditos a todos los inscriptos.

-¿Cómo será el proceso de calificación?

- Es un sistema muy transparente. Tenemos una página web donde la gente se inscribe, además se anunciarán las inscripciones y la fecha de la finalización. Allí también publicamos a los ganadores. Todas las personas que se inscriben reciben un correo electrónico en el que se les informa el resultado de su inscripción y que en el caso de no haber calificado como ganador, la persona puede volver a participar. Un dato que colabora con la transparencia es que la web está auditada por la Universidad de Buenos Aires y que ante cada corte hace una auditoría de la inscripción y realiza un informe.

-¿Cuánta gente se estima que podrá acceder a este crédito?

-Tenemos un fondeo de $ 60.000 millones y estimamos alrededor de 60.000 créditos. Todo dependerá del monto de lo que la gente tome pero claramente lo que esperamos con esto es que sea el primer paso de una política que podamos sostener a lo largo de los años.

Por José Del Rio, Sábado 18 de marzo de 2017
Publicado en el suplemento Propiedades & Countries del diario LA NACION

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