Verano y pandemia, la dupla ideal para la suba de precios en los alquileres temporales

El verano pandémico trajo un escenario inesperado que es la elección de casas y quintas con pileta en un entorno verde, cerca de la Ciudad. 

Veranear en Argentina, para los argentinos, nunca fue barato en comparación con las alternativas ofrecidas en los países vecinos como Uruguay y Brasil. Y la situación de pandemia expuso aún más los altos valores para alquilar en esta temporada de verano. 

Con la incertidumbre que nos rodea ante la pandemia, desde hace unos meses, se generó una alta demanda en el alquiler de quintas, casas en countries y barrios cerrados, por lo que motivó a los propietarios una suba de los valores, incluso de más del 50% con respecto al año anterior.

Pese a esto, hoy ya es difícil encontrar disponibilidad de estas unidades, incluso casas que antes de esta crisis no encontraban su espacio dentro del mercado o tenían valores muy por debajo de los solicitados en la actualidad.  En su mayoría se alquilaron e incluso, temiendo una extensión de la crisis sanitaria, los contratos no solo abarcan los meses de verano sino que en muchos casos se extienden  hasta  un plazo de un año con el fin de tener asegurado espacios de recreación en las afueras de la ciudad, ante una nueva cuarentena estricta.

En este contexto en la mayoría de los countries y barrios cerrados hay lista de espera, las zonas más requeridas son las que tienen conectividad con la Ciudad de Buenos Aires para poder ir a los lugares de trabajo.  

Los precios de las casas en barrios cerrados y countries tradicionales, en promedio arrancan en  los u$s 3000 mensuales lo que muestra un incremento de un 50% en dólares respecto del año anterior. 

¿Qué ocurre con los centros turísticos de la costa?  El sector  turístico es uno de los más golpeados a nivel mundial por la pandemia, y ante la noticia en nuestro país, de que finalmente habrá temporada  de verano 2021, comenzaron  las especulaciones de los precios. 

Si bien las vacaciones son esperadas con ansias, este año tiene un plus muy especial, ante el encierro  vivido  por  el  covid-19, en tan solo 3 días, se tramitaron más de 125.000 permisos para viajar a la costa atlántica, el último fin de semana largo,  lo que implica 1700 por hora, según datos suministrados por el Ministerio de Producción de la Provincia.

Aun no se sabe que ocurrirá en la temporada, ya que la incertidumbre, y las restricciones provocaron la indecisión en los turistas, que hoy en día realizaron un 95% menos de reserva comparado con el 2019.

Según una encuesta publicada por Adeco, un 53% de los argentinos no quiere tomarse vacaciones, y en el contexto actual prefiere quedarse en su casa y el 47% restante ve como una alternativa más viable, hacerlo en un distancia que no supere los 100 km desde su lugar de residencia.

Esto complica la reactivación esperada en la costa. En cuanto a los valores de los departamentos tuvieron un incremento que va del  30% al 40%, con relación al año anterior.  Aun no hay muestras de una alta demanda, particularmente en Mar del Plata que es el centro turístico de nuestra costa que atrae a la mayor cantidad de turistas, actualmente la concreción de alquileres está por debajo del 50% en comparación al 2019, según datos brindados por el Colegio de Martilleros Marplatense.

En la última semana de noviembre el Colegio de Martilleros publicó los valores  sugeridos  para la temporada: departamentos de un ambiente, para dos o tres personas, desde $ 23.000 por quincena; de 2 ambientes, para tres o cuatro personas, desde $ 29.500; los de 3 ambientes, para cinco o seis personas, desde $ 35.000, y los chalés de 3 ambientes, desde $ 42.000. Sin embargo, en el mercado las tarifas están por encima de esos valores. Por ejemplo, por un departamento de 1 dormitorio, en zona céntrica y a dos calles del mar, los valores van desde $ 3.000 a $ 5.000 por día en promedio, según equipamiento y calidad. Una semana, desde $ 21.000. Una casa en la zona de La Perla, con patio y garaje para un auto, desde $ 6.000 por día. 

La pandemia no solo modificó los hábitos cotidianos, sino que también cambio las necesidades de los inmuebles buscados para vacacionar, transformando los parques, el verde, arboleda, aire libre, en características esenciales al momento de elegir un alquiler. 


Martes 8 de diciembre de 2020
Vanesa Armesto: Editora periodística de Real Estate Data. Periodista y Corredora inmobiliaria matriculada de Cucicba. Matrícula 1413. Con una trayectoria de 20 años en el mercado inmobiliario. vanesa@realestatedata.com.ar
Publicado en Real Estate Data

Los alquileres en CABA acumulan una suba de 31,8%

“A partir de noviembre, la dinámica de los alquileres mostrará una convergencia a niveles de ajuste previos a la sanción de la ley, con incrementos similares a la inflación”, según un estudio del portal Zonaprop.

A partir de la sanción de la nueva ley de alquileres, estos aumentaron un 31,8%. A su vez, en lo que va del 2020, su precio acumula una suba del 52,3%, es decir, el doble que la inflación. Pero, ¿qué ocurre con la velocidad de ajuste? Hay señales que indican que continúa en disminución y que el impacto de la nueva regulación ha finalizado. De todos modos, la dinámica de los alquileres, mostrará una convergencia a niveles de ajuste previos a la sanción de la ley – porcentajes similares a la inflación – a partir de noviembre.

¿CUÁNTO CUESTA ALQUILAR EN CABA?
 
Con respecto a los precios promedio en la Ciudad de Buenos Aires, un departamento medio de dos ambientes y 50 m2 se ubica en 28.913 pesos por mes, es decir, sube un 4,1% con respecto al mes de septiembre. Por su parte, una unidad de tres ambientes y 70 m2 se alquila por 40.153 pesos mensuales. En octubre, el incremento mensual continúa a la baja en relación al pico de julio (7,9%) y agosto (6,5%), por lo que parece converger a valores previos a la sanción de la nueva ley. Como consecuencia de ello, en los últimos 6 meses, los alquileres se ajustaron a una velocidad del 76% anual, se trata del mayor incremento desde el inicio de la serie.
 
Si se detallan los montos de alquiler, de acuerdo con los distintos barrios de la Ciudad de Buenos Aires: Puerto Madero es el más costoso, con un precio medio de 59.125 pesos por mes, seguido de Palermo (34.946 pesos por mes) y Núñez (33.994 pesos por mes).

En la zona media de precios se encuentran: Villa Ortuzar (29.916 pesos por mes), Parque Chas (28.772 pesos por mes), Villa Crespo (28.204 pesos por mes), Villa del Parque (26.985 pesos por mes) y Boedo (26.370) pesos por mes).

Los barrios con alquileres más económicos se encuentran en: Villa Luro (24.330 pesos por mes), Constitución (24.246 pesos por mes) y, por último, Liniers (24.114 pesos por mes).
 
En relación con la variación anual de precios, es también Puerto Madero el barrio con mayor incremento de precio interanual (79,7%), seguido de Boedo (72,7%) y Núñez (72,0%). Los barrios que tuvieron un menor incremento de precio anual son: Villa Crespo (50,9%), Monserrat (49,2%) y Constitución (44,0%). Cabe destacar que en el 75% de los barrios de la Ciudad de Buenos Aires el incremento de precios en 2020 fue superior al 50%.
 
COMPRA- VENTA: LOS PRECIOS CONTINÚAN EN BAJA
 
El precio promedio de compra-venta de un departamento, en la Ciudad de Buenos Aires, permanece en caída y se sitúa en 2.584 dólares por metro cuadrado, cifra que registra un descenso del 0,9% con respecto al mes de septiembre. En consecuencia, el año 2020 se perfila como aquel que presentará la mayor caída de precios desde el inicio de la serie.
 
De esta manera, los precios acumulan una baja del 5,6% en lo que va del año. A su vez, el 95% de los barrios registra una baja de precio interanual, mientras que en la Zona Sur y Oeste de la Ciudad la disminución de precios opone una mayor resistencia.
 
En febrero de 2019 comenzó el descenso de precios y se aceleró desde el inicio de la cuarentena por COVID-19. Los valores de las propiedades acumulan una disminución de un 7,7% desde aquel entonces.
 
El informe también revela que, actualmente, un departamento medio de dos ambientes y 50 m2 tiene un valor de 135.309 dólares; mientras que un departamento de tres ambientes y 70 m2 alcanza los 190.363 dólares.
 
En cuanto al rango de precios, el barrio que presenta el mayor precio es Puerto Madero con un valor de 5.838 dólares el m2, seguido de Palermo (3.368 dólares/ m2) y Belgrano (3.218 dólares/ m2).

En la zona media de la ciudad se encuentran los barrios de Saavedra (2.634 dólares/ m2), Almagro (2.442 dólares/ m2), Monte Castro (2.378 dólares/ m2), Boedo (2.271 dólares/ m2) y Villa Real (2.104 dólares/ m2).

Por último, los barrios que tienen un menor precio son: La Boca (1.783 dólares/m2), Lugano (1.149 dólares/m2) y Villa Soldati (819 dólares/m2).

Martes 17 de noviembre de 2020
Publicado en Indicadores y Finanzas de www.areas-digital.com.ar

Efectos de la crisis en los alquileres

Luego del impacto que tuvo el resultado de las elecciones primarias en la economía nacional, los brokers consultados, al analizar el segmento alquileres, apuntan que “no se vio tan afectado”.

El mercado de alquileres, históricamente muy activo en Argentina debido a la falta de crédito, también se ha hecho eco de la fuerte devaluación y suba de la inflación que se produjo en el último mes. Varios brokers inmobiliarios porteños relatan cómo ha impactado la crisis en el este segmento.

Con respecto a la situación actual, para Ariel Champanier, presidente de RE/MAX PREMIUM, “habrá un antes y un después en el tema alquileres. Si bien la renta es baja al día de hoy, el contexto del dólar es más estable. Parecería ser que en el futuro próximo esto se va a ir modificando y mejorando”.

Para Francisco Altgelt, Vicepresidente de Altgelt Negocios Inmobiliarios, el impacto en el segmento de las medidas tomadas por el gobierno post Paso, apenas se ha notado: “El mercado de alquileres residenciales no se ve afectado por estas medidas. Es probable que aumente la oferta y la demanda ya que muchos se volcarán nuevamente al alquiler”.

En la misma línea opina Marcelo Di Mitrio, socio de Di Mitrio Inmobiliaria, para quien “la situación no es diferente. Los alquileres, tanto residenciales como comerciales, se siguen concretando en los mismos términos en que lo hacían antes del 11 de agosto. No hemos tenido retiro de la oferta por parte de los propietarios ni tampoco modificaciones en las condiciones en que la oferta estaba formulada”.

En cuanto a las renegociaciones de los contratos de alquiler en curso, Champanier señala que “hoy muchos propietarios prefieren bajar su rentabilidad pero mantener la propiedad ocupada. El porcentaje de incremento se toma un poco por encima de lo que venía siendo”. Altgelt apunta que “las renovaciones dependerán de cuán desfasado quedó el precio del alquiler. Hoy los contratos se están haciendo con actualizaciones semestrales de entre el 15 y el 18%”.Sobre la demanda actual subraya que los departamentos de uno y dos dormitorios, con expensas accesibles y con cercanía a los medios de transporte son los más demandados para alquiler.

A su vez, Champanier indica que los valores de los alquileres “son muy variables pero, por ejemplo, un ambiente en Palermo se ubica en $15.000; y 2 ambientes entre $ 20.000 y 30.000

En materia de precios  Di Mitrio precisa que los departamentos de un ambiente van entre $9.000 y $11.000; de dos ambientes entre $ 11.000 y $ 13.000; tres ambientes, entre $ 14.000 y $ 16.000; y cuatro ambientes, entre $ 17.000 y $ 20.000”. Además, el broker agrega que la mayor demanda se concentra en las unidades de 3 y 4 ambientes, probablemente producto del excedente de unidades de 1 y 2 ambientes existente en el mercado inmobiliario de la ciudad.

Sábado 28 de septiembre de 2019
Publicado en Indicadores y Finanzas de www.areas-digital.com.ar

Los alquileres, por debajo de la inflación

Los alquileres en la ciudad de Buenos Aires siguen en aumento: en marzo se dispararon 2,7 por ciento y cerraron el trimestre con una suba del 7,1 por ciento -por debajo de los números de inflación estimada, para ese período en 11 por ciento-, según datos de Zona Prop. En tanto quienes están pagando un crédito UVA tuvieron que asumir una suba mayor de la cuota que los inquilinos: en estos casos el incremento fue de 3 por ciento en marzo.

El dato alentador es que ese porcentaje también está por debajo del índice de inflación estimada en 4 por ciento para el tercer mes del año. De esta forma, las líneas de financiamiento cerrarán el trimestre con un aumento acumulado de 9,1 por ciento. “Es decir, dos puntos por arriba del valor acumulado para los alquileres y dos puntos por debajo de la inflación proyectada para el trimestre”, detalla el informe. A la hora de evaluar los alquileres por zonas, el 80 por ciento de los barrios registran un valor promedio de alquiler que se ubica entre $13.300 y $15.800 para un departamento de dos ambientes. En el caso de las unidades de tres, este valor asciende a $20.088. Al analizar la variación de precios por zonas, el corredor Norte y Noroeste son los que presentan el mayor incremento mensual, con 3,2 y 2,9 por ciento, respectivamente.

Por otra parte, Puerto Madero es el barrio con la oferta más cara con alquileres que promedian los $25.185. En tanto, Colegiales, Villa Crespo y Devoto manejan precios medios con montos de $15.815, $14.949 y $13.897, respectivamente. Mientras que las áreas más accesibles son Floresta con un alquiler promedio de $11.998, Liniers con $11.931 y Constitución con $11.319. Si se analizan las zonas de mayores incrementos: en Chacarita, Puerto Madero y San Cristóbal, los valores subieron 50 por ciento en el último año.

Por Carla Quiroga, Sábado 13 de abril de 2019
Publicado en el suplemento Propiedades & Countries del diario LA NACION

Alquileres: la renta, en el nivel más bajo desde los ochenta

Tras la devaluación, los brokers afirman que si bien los contratos se están renegociando con aumentos semestrales del 15 por ciento, el negocio no genera una buena ganancia para los propietarios.

La devaluación del peso y el aumento de las tasas de interés hizo que el foco de los brokers inmobiliarios deje de estar en las ventas vía créditos UVA y vuelva al mercado de alquileres. “Con la posibilidad de sacar créditos la gente empezó a fijarse mucho más en compraventa, pero con la crisis esto se encareció y se dio vuelta la tendencia hasta llegar a niveles comparables previos al nuevo Gobierno. Con el tema créditos sepultado, las búsquedas volvieron a los alquileres”, confirma Federico Barni, director Ejecutivo de Navent, firma propietaria del portal ZonaProp. Este cambio se da en un contexto con nuevas variables. Entre ellas, la vigencia de la Ley 5859 que regula los alquileres en la ciudad de Buenos Aires que, entre otros puntos, establece que tanto la comisión inmobiliaria como los costos de gestoría de informes pasan ser responsabilidad del propietario. A este tema se suma el trabajo de hormiga que implica renovar, uno a uno, contratos establecidos con montos de indexación que no coincidieron con el devenir de las variables macroeconómicas. “A principios de 2018 con la expectativa de inflación a la baja se cerraban contratos con un ajuste anual del 25 por ciento o, bien con ajustes semestrales, pero decrecientes. Se comenzaba con un 15 por ciento y se terminaba con un 10 por ciento. Luego de la devaluación, los contratos se volvieron escalonados con un ajuste del 15 por ciento semestral”, explica Dina Crusizio, directora del área residencial de L.J. Ramos, quien subraya que el porcentaje a ajustar debería ser mayor, “pero la demanda no soportaría más ajuste “.

José Rozados, presidente de Reporte Inmobiliario, coincide y aclara que en las renegociaciones de contratos que quedaron rezagados, hay renovaciones con “aumentos muy fuertes que pueden alcanzar el 40 por ciento”. “Quienes firmaron a principios de 2017 y pautaron aumentos del 12, 5 por ciento semestral, quedaron por debajo de lo que fue la inflación, quedaron rezagados”, aclara. Gabriel Gruber, CEO de Properati detalla que, quienes tuvieron que renovar su contrato durante los vaivenes cambiarios que arrancaron en abril de 2018, en general, alcanzaron acuerdos: “Si el dueño lo pone alto, la unidad termina quedando vacía durante meses y el inquilino tampoco quiere volver a enfrentar los costos de mudanza y cambio por lo que se termina por encontrar un acuerdo”, agrega.

Desde CBRE, Matías Celasco, research manager, cree que una solución a este problema está en instalar la UVA en los contratos de alquiler. “Es clave porque una persona que alquiló a principios del año pasado con un ajuste semestral menor del 10 por ciento hoy está alquilando por debajo del valor del mercado. Esto abriría más el mercado”, sostiene.

Otro de los puntos que lleva a anclar el valor del alquiler son las expensas. “Hoy en determinados departamentos terminan siendo tan altas que se convierten en un impedimento para alquilar”, cuenta Crusizio. La especialista establece que, en algunos casos, los propietarios deciden incluirlas en el valor del alquiler como un paquete y en otros, se elige ajustar para abajo el valor del alquiler para garantizar que el inquilino cubra el monto de las expensas. “Lo que sucede es que a lo largo de los 24 meses esa expensa sigue aumentando y en esos casos se traduce en menos renta”, sostiene.

La necesidad de mantener la unidad ocupada repercute en la renta. Analizando el escenario vivido, “en dólares cayó a la mitad. Hoy, se ubica en torno al 3 por ciento cuando a principio del año pasado, antes de la devaluación llegó a estar en un 5 por ciento”, detalla Gruber. Rozados va más allá y confirma que la rentabilidad en dólares de los alquileres en la Capital Federal se ubica en los niveles más bajos desde los 80. “Entre esa década y los 90, la rentabilidad estaba en torno al 10 y 12 por ciento anual. De 2000 en adelante cayó en el orden del 6, 7 por ciento, llegó a un 4 por ciento como mínimo, pero hoy estamos en el menor porcentaje de toda la serie”.

Esto repercute directamente en la oferta. “El propietario no tiene incentivos y tiene que a sumar cada vez más costos”, analiza Rozados quien confirma que, en muchos casos, parte de la oferta de alquiler se volcó a la venta. Gruber agrega que en 2018 hubo un aumento en la oferta de alquileres para uso temporal. “Los propietarios están buscando soluciones más creativas. Hoy muchos prefieren cobrar mes a mes alquileres temporarios en dólares a extranjeros”, sostiene. Según datos de Reporte Inmobiliario, si se alquila una unidad en la Capital Federal por el 75 por ciento del tiempo, la rentabilidad en dólares duplica a la de los alquileres tradicionales y puede llegar hasta un 7 por ciento. “Por esto mucha gente se empezó a volcar al alquiler temporario en sitios como Airbnb. Generan una rentabilidad mayor con menos compromiso”, afirma Rozados.

Casting de inquilinos

Con baja de la rentabilidad en dólares y la vigencia, desde septiembre de 2017, de la Ley 5859 de alquileres en la Capital Federal, el trabajo de las inmobiliarias se centró 100 por ciento en cómo ayudar al dueño del inmueble. “Hoy tomamos el tema alquileres como un servicio al propietario, en buscarle un buen inquilino y no como un negocio”, reconoce Crusizio quien establece que el pago de la comisión por parte del propietario “no se trasladó a precios” pero que, de alguna manera, “frenó el tema de la oferta”. “La demanda y la oferta se desencontraron”, define.

Gruber explica que, en la práctica, lo que sucede es que las inmobiliarias no publican todos los departamentos que tienen, sino que los manejan con mayor exclusividad. Desde Zonaprop, Barni agrega que ni bien entró en vigor la ley de alquileres, los montos de la comisión y los gastos se trasladaron a los precios de manera brusca, pero ahora no es así. “Al principio empezamos a ver que había un aumento mayor que la inflación, pero luego ese costo se empezó a prorratear a nivel anual”, explica.

Un punto que empezó a tomar mayor impulso en 2018 fue el uso de los seguros de caución o avales como garantía. Gruber explica que los primeros son dados vía bancos que cobran el alquiler y lo pagan al dueño de la propiedad, pero que ese mercado no es grande y no abarca más del 30 por ciento de los casos.

“Antes solían cubrir solo el pago del alquiler pero ahora abarcan todos los gastos, el propietario se siente más protegido”, afirma Crusizio. Gruber explica que esta herramienta está siendo muy utilizada por los inmigrantes que llegan a la Ciudad de Buenos Aires, quienes pueden salir a alquilar con aval de hasta cinco recibidos de sueldo. “Esto viene a reemplazar la famosa ‘garantía en capital’ pero en el proceso del alquiler, esta propiedad se puede vender o también hubo casos de garantías truchas”, detalla el CEO de Properati. Otro cambio que interpela tanto a inquilinos como a propietarios es la posibilidad de deducir del Impuesto a las Ganancias en hasta el 40 por ciento del monto del alquiler, siempre y cuando el inquilino no tenga ninguna propiedad a su nombre. Esta necesidad de los inquilinos obliga a que los dueños facturen el alquiler, por lo que resulta un gasto más en detrimento de la renta. “En general el mercado de alquileres es informal, no está bancarizado. La gente no lo declara. La sensación es que para que el alquiler se blanqueé al 100 por ciento debe haber incentivos de ambas partes, no solo para el que va a alquilar, sino también para el propietario”, sostiene Gruber.

Rozados aclara que el hecho de que un propietario declare un alquiler implica que debe comenzar a facturar y empezar a pagar bienes personales por el monto en el cual está estipulado. “En muchos casos, el alquiler figura como complemento de una jubilación. Esa persona para facturar tiene que inscribirse en el monotributo y pagarlo. O bien va a recibir menos o bien se va a cargar al alquiler”, explica el presidente de Reporte Inmobiliario quien coincide con Gruber en la necesidad de establecer incentivos fiscales para ambas partes.

“Para que el mercado repunte primero hay que resolver el tema de la inflación y después es necesario fomentar el hecho de no gravar la inversión inmobiliaria que permite que los recursos se queden en el país anclados en ladrillo y no vayan a la bicicleta financiera o bien a comprar propiedades en el exterior como en España o Estados Unidos que permiten mayores rentabilidades en dólares”, concluye.

La estrategia del Gobierno

Por otra parte, después de que perdiera estado parlamentario el proyecto de ley de alquileres a nivel nacional , el Gobierno trabaja en una nueva versión que se centraría en regular la situación para los sectores socialmente más vulnerables, de manera de que puedan acceder a un alquiler formal con un mayor abanico de garantías y menos costos de ingreso. “Buscamos generar una política de alquiler social como un elemento más de la política habitacional. En la discusión del año pasado terminamos inmersos en el todo, cuando los alquileres de tipo comercial no son de nuestra incumbencia ni tampoco los domiciliarios de gente de ingresos más altos, ya que ahí no está el problema de la parte más débil”, relata el secretario de Vivienda, Iván Kerr. En cuanto a cuál sería el nivel de precio de estos alquileres a partir del cual se tomaría al futuro inquilino como vulnerable, dijo que es difícil marcar un precio, pero que seguramente se determinará un valor en UVA (unidad de valor adquisitivo), ya que este índice se actualiza constantemente, aunque quizás el tope se dejará abierto para que lo fije cada jurisdicción. “El año pasado hablábamos de hasta 1500 UVA, que equivalían a contratos de alquiler de unos $30.000, y agentes inmobiliarios del interior nos dijeron que la mayoría de la oferta en las provincias se ubica por debajo de ese número. No hay un único mercado. Y si ponés un valor muy por debajo, no sirve para la ciudad de Buenos Aires”, analiza. Sobre las comisiones, adelanta que el valor también podría quedar librado a las distintas jurisdicciones y que el propietario debería hacerse cargo para el caso de inquilinos de bajos ingresos, mientras que el resto del mercado podría acordar este punto más libremente.

Otro tema es el de la garantía para los propietarios, que en la ciudad de Buenos Aires se ciñe a la garantía real (el inquilino debe presentar un inmueble de un tercero como tal), requerimiento que se suma al depósito de dos meses por adelantado, la comisión del 4 por ciento y el mes de alquiler por adelantado. “Estamos hablando de cinco alquileres por adelantado para iniciar un contrato. En todos los países de la región hay garantías bancarias o seguros de caución, que son una mejor garantía que la real, porque si tenés un problema es más fácil ejecutar una garantía bancaria que reclamar contra la propiedad del pariente del inquilino”, apunta Kerr. Acerca de la duración del contrato, el funcionario dijo que el ideal serían dos años, con posibilidad de renovar por uno más sin incurrir nuevamente en todos los gastos, y que todavía no tienen decidido cuál podría ser el mecanismo de actualización del alquiler. “Con respecto a la UVA, los salarios hoy están detrás de la inflación y el coeficiente de variación salarial queda desactualizado porque tiene un desfase de dos meses”, analiza. Por último, adelantó que, a pesar de la resistencia de los propietarios, van a insistir en un régimen de blanqueo de contratos de alquiler, no “de un día para el otro, pero sí gradual”, con algún incentivo para dueños e inquilinos, ya que, según la AFIP, ocho de cada diez contratos de alquiler son informales.

Por Lucila Lopardo, Sábado 16 de marzo de 2019
Publicado en el suplemento Propiedades & Countries del diario LA NACION