ALQUILER – Una opción a la falta de créditos hipotecarios

En general, los valores promedio en la ciudad de Buenos Aires para los departamentos de uno, dos y tres ambientes oscilan entre los 2300 y 4000 pesos.

La escasez de créditos hipotecarios para adquirir una primera vivienda abre inexorablemente una puerta a los alquileres. Según un informe del BID, en América latina, una de cada cinco familias alquila. En el caso de la Argentina, los alquileres han sido un 67% más baratos que la porción de interés de una cuota de crédito hipotecario.

Cuanta más retracción haya en las entidades crediticias, mayor será el interés en querer ubicarse en una locación. Y la tendencia persistirá porque no hay posibilidad de pagar un crédito por sus altas tasas de interés y por no contar con una economía previsible.

“La dinámica del mercado de alquileres se mueve con los salarios. El espíritu que las partes buscan volcar en un contrato es que el propietario pueda mantener el poder adquisitivo de su ingreso y que al inquilino le signifique un mismo porcentaje dentro de su canasta de gastos”, explicó Mario Gómez, director de Le Bleu Negocios Inmobiliarios. Seguí leyendo “ALQUILER – Una opción a la falta de créditos hipotecarios”

Una mirada sensata sobre los alquileres

Desde la medida tomada por el Gobierno referida a la restricción cambiaria, en noviembre de 2011, se produjeron acontecimientos adversos, que son motivo de análisis sin conclusiones y resultados. De nuestra parte, no bajamos los brazos y somos conscientes de que el inmueble es refugio de valor.

Desde siempre, la gente volcó sus ahorros en ladrillos para obtener una renta que en todos los casos incrementa los ingresos. Este segmento tuvo un comportamiento estable desde hace años enmarcado con sustento jurídico otorgado por la ley de locaciones urbanas, sancionada en 1984 -muy sabia-, sin desconocer lo prescripto en el Código Civil argentino. Quienes componemos el escenario nos encontramos de un día para otro con la devaluación y con índices de inflación, cóctel explosivo.

¿La solución es aumentar el valor locativo? No, ya que el inquilino no vio incrementado su poder adquisitivo y el precio del alquiler debe acompañar al salario. Seguí leyendo “Una mirada sensata sobre los alquileres”

San Telmo – Entre la bohemia y el empuje de lo nuevo

Lleva en sus entrañas la historia del origen de la ciudad, pero la vida moderna comparte estilo y propuestas cuya convivencia se articula en armonía.

Calles empedradas y la nostalgia de otros tiempos: Isidoro Cañones, presencia entrañable.

Bohemio y actual. Sincretismo de lo antiguo y lo moderno. Calles cargadas de historia no sólo de la ciudad, sino de los vecinos que lo eligen todos los días. San Telmo es ese barrio que vio nacer la ciudad y continúa reinventándose, donde muchas de las casonas que antes eran conventillos hoy se convirtieron en anticuarios, entre otros destinos.

Familias que han vivido por décadas y han visto el crecimiento y cambio que atravesó y recorre hoy el barrio continúan eligiéndolo. Como Fabián Zicavo, cuyos abuelos se criaron en San Telmo y se casaron en la iglesia que da nombre al barrio, San Pedro González Telmo, y aún él sigue viviendo aquí, desde su nacimiento, en 1966.

“San Telmo vivió durante los últimos años una importante revalorización cultural, turística y, sobre todo, inmobiliaria, y se transformó en un barrio con una gran oferta gastronómica y de entretenimiento, rodeada de universidades y de espacios verdes. Además cuenta con la máxima conectividad tanto para el automóvil como para el transporte público”, comentó Leonardo Colusso, de Cesar’s Propiedades, firma que comercializa un emprendimiento en torre que se desarrolla en Perú al 1300. Seguí leyendo “San Telmo – Entre la bohemia y el empuje de lo nuevo”

Casas sustentables

Son viviendas construidas para optimizar los recursos naturales, en defensa del medio ambiente.

La casa G cuenta con paneles fotovoltaicos que aportan entre 60 y 80 % del consumo eléctrico, tiene 4 colectores solares en el techo, orientación hacia el norte. FOTO: Oliver Kornblihtt / AFV

Lentamente se adquiere más conciencia acerca de la importancia del cuidado del medio ambiente, un tema que ofrece diferentes aristas y que, sin duda, tiene enorme repercusión en el ámbito de la construcción. Cada vez más entre los profesionales -desarrolladores, arquitectos, constructores, entre otros- se plantea la sustentabilidad como un camino necesario que hay que recorrer y aplicar a la hora de edificar una vivienda.

Una de las construcciones residenciales recientemente estrenadas es La Casa G (denominada así por las iniciales de Green, Gaia y Galileo, tres referencias en cuanto al contacto con el medio ambiente, el vínculo con la tierra y el respeto por el planeta), un emprendimiento privado sin fines de lucro, cuyo objetivo es fomentar el uso racional de los materiales, las buenas prácticas ambientales y el ahorro de energía.

Está en Las Cañuelas Club de Campo, a pocos kilómetros de la ciudad de Cañuelas. “Existe el preconcepto de que las casas ecológicas se construyen con adobe y paja, o bien son aquellas cuyo diseño futurista parece propio de una película de ciencia ficción más que una casa real. Para romper este mito hemos utilizado técnicas y materiales tradicionales, ejecutando la obra de manera racional y con la incorporación de algunos materiales y tecnologías avanzadas. Así logramos un confort térmico óptimo, que consume menos del 50% de energía de lo que requiere una casa estándar”, contó Charly Karamanian, propietario y desarrollador del proyecto. Seguí leyendo “Casas sustentables”

Punta Chica – Entre el río y el verde, una zona que mantiene su fisonomía

Como casi no se puede construir allí, se extienden los límites para levantar edificios de dos o tres niveles cerca de esta zona; muchos de los que la eligen son jóvenes, cuyas familias han echado raíces en el eje norte.

Aunque el Tren de la Costa ya no es lo que era, la estación de Punta Chica conserva su encanto original. Allí, en un cafecito que suma el verde pastel de sus puertas y ventanas a los vigorosos verdes de los árboles que lo rodean, desayuna Vicky Casaburi, 24 años, productora de un programa televisivo de deportes. “Todas las mañanas, antes de ir al estudio paso por acá a tomarme un licuado Bikers -de frutilla, durazno, naranja, pomelo- con alguna medialuna o masita.

Lo hago mientras leo los diarios y adelanto algo de laburo. Vivo con mi pareja a un par de cuadras, pero sigo esta rutina desde mi época de universitaria, cuando todavía estaba en la casa de mis papás, en un club náutico. Adoro esta zona, los días de semana retranquila y sábado y domingo se llena de gente linda que viene a disfrutar de los restaurantes y barcitos cercanos al agua, pero el clima del lugar siempre tiene algo de vacacional, de festivo”, concluye Vicky que, de algún modo, parece resumir el sentir de muchos otros residentes del lugar.

“Punta Chica no es oficialmente un barrio en el sentido que pueden serlo Belgrano o Caballito. Es un retazo netamente residencial del corredor norte; se extiende desde la Avenida del Libertador hasta el río y desde la calle Uruguay hasta la calle Del Arca, partido de San Fernando. Sin embargo, también se conoce como Punta Chica al sector de Beccar que va desde la Avenida del Libertador hasta el río y desde la calle Uriburu hasta la divisoria del partido. Tanto es así que la propia estación Punta Chica del Tren de la Costa se encuentra situada por mitades entre los partidos de San Fernando y San Isidro”, aclara Carlos Scarpati, titular de la firma que lleva su nombre y que opera en la zona. Seguí leyendo “Punta Chica – Entre el río y el verde, una zona que mantiene su fisonomía”