Alta vacancia en las oficinas clase B.

El achicamiento o la decisión de abandonar el Microcentro por parte de las empresas ha disparado la vacancia de oficinas en la ciudad de Buenos Aires, especialmente las de categoría B. Según Armando Pepe, presidente del SOM, hay actualmente más de 900.000 m2 de oficinas destinados al alquiler desocupados, de acuerdo con las estadísticas que dispone el sistema

El operador estima que el 60 % de esa superficie corresponde a unidades a estrenar, o en edificios de no más de cuatro años, y el resto corresponde a la categoría B.

En lo que respecta a las superficies, en las que tienen un metraje superior a los 300 m2, se trata de empresas que achican estructuras y se relocalizan para bajar costos.

En el caso de las oficinas chicas, de alrededor de 100m2, la explicación tiene más de una arista. Por un lado, se da la asociación de varios profesionales para rentar un único espacio, cuando antes lo hacían individualmente, para ahorrar costos fijos, ante el aumento de las expensas y los gastos comunes, y por el otro, la mayor difusión del teletrabajo, que se intensificó ante las facilidades que otorga la tecnología. En relación con las expensas, para una oficina ubicada en Belgrano y Piedras, por ejemplo, de 140 m2, rondan los $ 800, con un alquiler mensual de $ 4000.

Como consecuencia de la menor demanda, bajó también la rentabilidad del alquiler de las oficinas, que está actualmente entre 0,40 y 0,60% mensual, cuando históricamente llegaba al 1%.

El fenómeno de una demanda menos vigorosa empezó a hacerse visible a partir de 2008, en toda la ciudad, en coincidencia con la crisis de los mercados. Los precios, para inmuebles de entre 70 y 150 m2 en alquiler, se ubican entre 9 y 14 dólares según el edificio y la presencia o no de vigilancia. Actualmente, sostiene el operador, el Estado es uno de los mayores demandantes de espacios, tanto para la Anses, Afip o Pami, entre otros organismos.

Mientras tanto, y pese a la alta vacancia, hay inversores que siguen apostando a la construcción de oficinas, con la expectativa puesta en una mejora económica. Y paradójicamente, hay demanda de oficinas para comprar, con un mercado reacio a vender, como sucede con los locales comerciales.

Entre las nuevas apuestas, figura un edificio en Riobamba entre Corrientes y Sarmiento, de 200 m2 por planta, en venta o alquiler: en Viamonte al 1.600, de 120 m2: en Julio A. Roca y Piedras, y en Tucumán al 300, por dar sólo algunos ejemplos.

El éxodo hacia otras zonas motivó también la desocupación edificios de clase B en el microcentro para mudarse a inmuebles de clase A en Panamericana, por el mismo precio, y muchas otras unificaron sus oficinas en una misma sede. Esta situación también aportó en la generación de espacios vacíos.

Publicado por AREAS GLOBALES,  17 de octubre 2011.