Verano y pandemia, la dupla ideal para la suba de precios en los alquileres temporales

El verano pandémico trajo un escenario inesperado que es la elección de casas y quintas con pileta en un entorno verde, cerca de la Ciudad. 

Veranear en Argentina, para los argentinos, nunca fue barato en comparación con las alternativas ofrecidas en los países vecinos como Uruguay y Brasil. Y la situación de pandemia expuso aún más los altos valores para alquilar en esta temporada de verano. 

Con la incertidumbre que nos rodea ante la pandemia, desde hace unos meses, se generó una alta demanda en el alquiler de quintas, casas en countries y barrios cerrados, por lo que motivó a los propietarios una suba de los valores, incluso de más del 50% con respecto al año anterior.

Pese a esto, hoy ya es difícil encontrar disponibilidad de estas unidades, incluso casas que antes de esta crisis no encontraban su espacio dentro del mercado o tenían valores muy por debajo de los solicitados en la actualidad.  En su mayoría se alquilaron e incluso, temiendo una extensión de la crisis sanitaria, los contratos no solo abarcan los meses de verano sino que en muchos casos se extienden  hasta  un plazo de un año con el fin de tener asegurado espacios de recreación en las afueras de la ciudad, ante una nueva cuarentena estricta.

En este contexto en la mayoría de los countries y barrios cerrados hay lista de espera, las zonas más requeridas son las que tienen conectividad con la Ciudad de Buenos Aires para poder ir a los lugares de trabajo.  

Los precios de las casas en barrios cerrados y countries tradicionales, en promedio arrancan en  los u$s 3000 mensuales lo que muestra un incremento de un 50% en dólares respecto del año anterior. 

¿Qué ocurre con los centros turísticos de la costa?  El sector  turístico es uno de los más golpeados a nivel mundial por la pandemia, y ante la noticia en nuestro país, de que finalmente habrá temporada  de verano 2021, comenzaron  las especulaciones de los precios. 

Si bien las vacaciones son esperadas con ansias, este año tiene un plus muy especial, ante el encierro  vivido  por  el  covid-19, en tan solo 3 días, se tramitaron más de 125.000 permisos para viajar a la costa atlántica, el último fin de semana largo,  lo que implica 1700 por hora, según datos suministrados por el Ministerio de Producción de la Provincia.

Aun no se sabe que ocurrirá en la temporada, ya que la incertidumbre, y las restricciones provocaron la indecisión en los turistas, que hoy en día realizaron un 95% menos de reserva comparado con el 2019.

Según una encuesta publicada por Adeco, un 53% de los argentinos no quiere tomarse vacaciones, y en el contexto actual prefiere quedarse en su casa y el 47% restante ve como una alternativa más viable, hacerlo en un distancia que no supere los 100 km desde su lugar de residencia.

Esto complica la reactivación esperada en la costa. En cuanto a los valores de los departamentos tuvieron un incremento que va del  30% al 40%, con relación al año anterior.  Aun no hay muestras de una alta demanda, particularmente en Mar del Plata que es el centro turístico de nuestra costa que atrae a la mayor cantidad de turistas, actualmente la concreción de alquileres está por debajo del 50% en comparación al 2019, según datos brindados por el Colegio de Martilleros Marplatense.

En la última semana de noviembre el Colegio de Martilleros publicó los valores  sugeridos  para la temporada: departamentos de un ambiente, para dos o tres personas, desde $ 23.000 por quincena; de 2 ambientes, para tres o cuatro personas, desde $ 29.500; los de 3 ambientes, para cinco o seis personas, desde $ 35.000, y los chalés de 3 ambientes, desde $ 42.000. Sin embargo, en el mercado las tarifas están por encima de esos valores. Por ejemplo, por un departamento de 1 dormitorio, en zona céntrica y a dos calles del mar, los valores van desde $ 3.000 a $ 5.000 por día en promedio, según equipamiento y calidad. Una semana, desde $ 21.000. Una casa en la zona de La Perla, con patio y garaje para un auto, desde $ 6.000 por día. 

La pandemia no solo modificó los hábitos cotidianos, sino que también cambio las necesidades de los inmuebles buscados para vacacionar, transformando los parques, el verde, arboleda, aire libre, en características esenciales al momento de elegir un alquiler. 


Martes 8 de diciembre de 2020
Vanesa Armesto: Editora periodística de Real Estate Data. Periodista y Corredora inmobiliaria matriculada de Cucicba. Matrícula 1413. Con una trayectoria de 20 años en el mercado inmobiliario. vanesa@realestatedata.com.ar
Publicado en Real Estate Data

Qué hay que saber antes de alquilar una casa de veraneo

Si bien en Pinamar y en Cariló los alquileres aumentaron 10 por ciento respecto a la temporada anterior, la oferta en los barrios cerrados de zona Norte incrementó los precios 25 por ciento; las opciones.

Foto: LA NACION / Mauro V. Rizzi

La experiencia de los propietarios en las últimas temporadas indica que basta con alquilar durante una quincena del mes de enero la segunda casa o departamento ubicado en la costa para cubrir los gastos de mantenimiento anuales del inmueble. Respecto a qué busca la demanda, en la elección de la zona, la composición familiar es la que manda. Quienes tienen niños pequeños suelen buscar barrios tranquilos, alejados del centro o incluso de la playa, puesto que de todas maneras suelen moverse en auto por sus hijos. Cuando en el grupo familiar priman los adolescentes, estar cerca del centro del balneario elegido es fundamental.

Por caso, en Pinamar, hay familias que eligen el Norte, por su cercanía con las playas abiertas, en la zona de La Frontera, ya un clásico con sus médanos que acogen a los amantes de los vehículos 4×4 y los imponentes chalets. El valor de los alquileres varía entonces de acuerdo a estas preferencias. Según Lucio Vera Tapia, de la inmobiliaria Vera Tapia y Asociados, en la zona del centro un departamento de dos ambientes con cochera ronda $ 38.000 en el mes de enero. En la zona Norte, para ese mismo período una casa con tres dormitorios con servicios completos se consigue por $ 72.000, mientras que en el área zona de la Iglesia una casa con cuatro dormitorios más dependencias de servicio, a una cuadra del mar, se alquila por $ 130.000 todo enero. Los alquileres se incrementaron alrededor de un 10 por ciento respecto de la temporada anterior.

En Cariló el aumento de los valores es similar, con la excepción de aquellas propiedades que no se alquilaron la temporada anterior y que hoy se ofrecen sin ajuste de tarifa. Jorge Santamarina, de la inmobiliaria homónima, explica que el principal atractivo son las casas, puesto que allí predominan las familias numerosas o los padres mayores que alquilan para sus hijos y nietos. Las propiedades con piscina climatizada o jacuzzi son las más demandadas. También las que tienen parrilla o buenas galerías. Y las casas que integran el área de servicios o estar, vital punto de encuentro para las familias. Para esta temporada, una casa de tres dormitorios se alquila entre $ 35.000 y $ 40.000 la quincena. Si tiene pileta climatizada, la cifra asciende a los $ 80.000 o $ 90.000. Con la cercanía al mar, el valor de la propiedad aumenta considerablemente, con alquileres a partir de los $ 150.000 y de hasta $ 250.000 por quincena.

Foto: LA NACION / Mauro V. Rizzi

Durante la última década, los balnearios de la costa fueron adaptándose a las tendencias de los argentinos a la hora de vacacionar. “Las tendencias de desarrollos en Pinamar cambiaron en los últimos cinco años. Antes, la gente alquilaba una casa por 30 días, o en su defecto por 15, y esas eran prácticamente las únicas vacaciones programadas. Hoy se elige vacacionar varias veces en el año, por períodos más cortos de entre tres y siete días. La tendencia se registra tanto entre los turistas que alquilan como en los propietarios que hacen uso de su inmueble”, explica Iván Renkine, de la inmobiliaria Dinamismo. Además la demanda exige cada vez más edificios con amenities porque nadie quiere ir a trabajar mientras vacaciona sino que se busca el pleno disfrute y descanso. Son valorados entonces los servicios completos como la pileta climatizada, el gimnasio, sauna, playroom y kínder, entre otros. Todo esto fue interpretado por los desarrolladores inmobiliarios, que actualmente proponen a los inversores la compra de unidades en pozo, con departamentos de dos ambientes de 50 m2 o de tres ambientes con alrededor de 75 m2, además de cocheras cerradas y espacios para guardar cuatriciclos. Estas unidades se comercializan en un promedio de US$ 2500/m2 en casi todas las áreas del partido de Pinamar, con la excepción de las propiedades ubicadas en la Avenida Bunge y/o frente al mar, en donde los precios ascienden a los US$ 2700 y hasta US$ 3400/m2. La financiación para la compra de estas unidades suele hacerse en 30 cuotas y, de acuerdo con declaraciones de los agentes inmobiliarios, “la toma de inmuebles o vehículos de menor valor como parte de pago es moneda habitual de comercialización”.
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Cerca de la ciudad

En los últimos años, otra de las opciones que fueron creciendo como alternativa para quienes vacacionan en familia son las casas quinta o las propiedades en barrios cerrados. Son muchos los que necesitan permanecer en la ciudad por trabajo pero prefieren escaparse los fines de semana a descansar en familia. Alquilando una vivienda cerca de la ciudad, los hijos pueden disfrutar a tiempo completo de una pileta y aire libre mientras ellos aún no pueden tomarse las vacaciones de corrido. Respondiendo a esta demanda, quienes ofrecen sus propiedades son familias que residen permanentemente y que aprovechan para tomarse vacaciones durante el período de alquiler o bien para generar un ahorro para futuros viajes. En menor medida se ofrecen casas de fin de semana. Pero en todos los casos la renta de estos alquileres les permite costear el mantenimiento de las propiedades durante todo el año. El perfil de quienes alquilan son familias medianas o grandes; parejas con niños pequeños, familias ampliadas -incluyen hijos y nietos-; quienes deben trabajar en Capital y quieren que sus hijos disfruten de una casa con seguridad; también argentinos residentes en el exterior que buscan reencontrarse con sus familias y amigos. Un dato interesante es que respecto de la temporada anterior, los precios de los alquileres en casas quinta y countries se incrementaron hasta un 25 por ciento. Las casas más buscadas están en la zona Norte del Gran Buenos Aires, especialmente en Tigre, Pilar y Escobar. Y el alquiler se ha vuelto también popular como alternativa para celebrar las fiestas de fin de año en familia. En cuanto a las opciones más buscadas se destacan las propiedades con buenos accesos, pileta -se valora mucho si es cercada-, seguridad las 24 horas, WiFi y aire acondicionado. Marusia Izrastzoff, gerente de la sucursal Pilar de Izrastzoff Compañía Inmobiliaria, detalla que en los barrios cerrados de zona Norte el promedio de alquiler mensual ronda entre $ 65.000 y $ 100.000. Y que las propiedades con vista al agua pueden llegar a los $ 150.000. Los precios varían de barrio en barrio: en Pilar hay opciones como Martindale -$ 132.000 incluyendo expensas, jardinero y piletero por una casa desde el 27 de diciembre hasta el 31 de enero-, Los Lagartos Country Club -$ 70.000 más gastos por mes-, Ayres de Pilar -$ 130.000 la semana de las fiestas y todo enero-, El Lucero -$75.000 más gastos por el mismo período- o Villa Olivos -$ 78.000 el mes de enero-. En Tigre, una casa en el barrio San Francisco se alquila a $ 80.000 más gastos -que implican alrededor de $ 10.000- durante enero, mientras que en Santa Bárbara se puede ocupar una casa desde las fiestas hasta fines de febrero por US$ 20.000 más gastos. Así las cosas, la oferta prueba que alejarse del cemento tiene su costo.

Por Aixa Rocca, Sábado 2 de diciembre de 2017
Publicado en el suplemento Propiedades & Countries del diario LA NACION

Pinamar: inversiones cerca de las olas

El verano en este tramo de la costa argentina no deja de sumar construcciones que tientan a la demanda a comprar una segunda vivienda

PINAMAR (Enviado especial).- Las torres que se levantan, muchas muy avanzadas y en su mayoría sobre el ala norte de la avenida Bunge, ganan altura y empiezan a definir un acceso a la ciudad renovado y con pinceladas de categoría. Otro lote importante de propietarios prefiere volver a las fuentes del lugar. Y entonces apuesta con decisión a los espacios verdes y abiertos, donde las casas por construir tienen garantía de un entorno parquizado y, por qué no, también amenities. Seguí leyendo “Pinamar: inversiones cerca de las olas”

Un negocio que se asocia al verano

Aunque se espera que el consumo de helado crezca durante todo el año, la industria se fortalece cuando llega la temporada estival en distintos puntos del país. Freddo apostó fuerte y ahora también llegó a Brasil

Con la primavera se extienden los días muchos más cálidos, que invitan a disfrutar de un rico y cremoso helado. Seguramente por esa razón esta es la fecha en que se multiplican las aperturas de nuevas heladerías artesanales que suelen brindar como servicio adicional productos de cafetería no sólo en la costa bonaerense, sino también en la ciudad de Buenos Aires y sus alrededores. Seguí leyendo “Un negocio que se asocia al verano”