El verano en este tramo de la costa argentina no deja de sumar construcciones que tientan a la demanda a comprar una segunda vivienda

PINAMAR (Enviado especial).- Las torres que se levantan, muchas muy avanzadas y en su mayoría sobre el ala norte de la avenida Bunge, ganan altura y empiezan a definir un acceso a la ciudad renovado y con pinceladas de categoría. Otro lote importante de propietarios prefiere volver a las fuentes del lugar. Y entonces apuesta con decisión a los espacios verdes y abiertos, donde las casas por construir tienen garantía de un entorno parquizado y, por qué no, también amenities.

Barrios cerrados o con accesos únicos y controlados se afianzan también aquí como alternativa de inversión e, incluso, residencia permanente. Sólo en La Herradura, el complejo de 100 hectáreas ya consolidado a unos 1500 metros del acceso por ruta 11, hay 15 familias que tienen residencia permanente y decenas en construcción, algunas imponentes, en especial las que tienen vista directa al lago.

La propuesta en todos los casos es la posibilidad de levantar la casa propia en terrenos que hoy se pueden adquirir en pesos y cuotas. Y en barrios equipados de antemano con todos los servicios: cloacas, energía eléctrica, luz y gas.

“Quien elige estas propuestas está privilegiando la disponibilidad de servicios y, en el caso de La Herradura, otros amenities como el clubhouse, la cancha de polo y campos deportivos de fútbol y tenis, entre otros”, expresó Enrique Shaw, vicepresidente de Pinamar SA, desarrolladora de este y otros emprendimientos.

La misma firma también es responsable de otros proyectos. El barrio Álamos, lindero al golf de Pinamar, es una de las propuestas que más avanzó. Isla del Golf es otro proyecto que contempla 52 lotes, que en todos los casos tienen vista a un campo de 18 hoyos.

Shaw confirma que hay muchos emprendimientos destinados a inversión. “Se vendieron muchos lotes, ha sido extraordinario como propuesta”, explicó. A su criterio, la posibilidad de financiar la compra y pagar en pesos fue parte del secreto de tan buen resultado.

En La Herradura se loteó en tres etapas y se transita la comercialización de la última. Hay lotes desde 60.000 dólares que se pagan mitad al momento de firmar el boleto y el saldo en 24 cuotas pesificadas. Este barrio encontró gran aceptación y lo confirma el mercado de alquileres de temporada: aunque la oferta de propiedades es grande, a esta fecha es casi imposible conseguir alguna unidad disponible para alojarse durante enero en este barrio cerrado.

También funcionó muy bien el barrio Álamos, más chico y con cierto grado de intimidad, ya que tiene un único acceso. Está rodeado por el golf y en la actualidad se construyen las primeras 40 casas.

Ya sobre los links, la otra joyita del mercado inmobiliario local: con valores de 120 a 150 dólares el m2, los lotes en el golf son muy requeridos. La mitad ya tiene dueño.

Y con otro perfil, también con desarrollo de Pinamar SA, el loteo de Tridente es un fenómeno. Es un barrio en la zona sur, próximo a la sede de la UADE, el polideportivo y clubes hípico y de rugby.

El espacio es equidistante del centro, áreas donde se ubican escuelas del distrito, galerías comerciales e instituciones deportivas. Profesionales y comerciantes han invertido para instalarse allí, y hacen su aporte a un notable crecimiento demográfico que se empieza a dar en Pinamar.

Este barrio, a diferencia de los anteriores, es parte del ejido urbano y contribuirá a una Pinamar más amplia y consolidada en su área céntrica. Sólo el 10% queda a la venta. El resto tiene dueño.

Muy cerca de Tridente también se habilitará, en lo inmediato, otra propuesta de inversión inmobiliaria, en este caso con un nuevo barrio multifamiliar con lotes que se acercarán a los constructores. Y Shaw anuncia para este verano el lanzamiento de un nuevo loteo en Pinamar Norte, zona de amplio y jerarquizado desarrollo durante los últimos años a partir de inversiones de gran categoría.

Ya están a la venta 65 lotes que tienen entre 1000 y 1200 m2. Son la primera etapa de este proyecto que toma el primer impulso con dos manzanas, pero que promete expandirse en un futuro inmediato a partir del gran interés que despierta este extremo del balneario. Las obras previas a este loteo comenzaron este año y contemplan la apertura de calles y el tendido de las redes de gas natural, agua corriente, cloacas, suministro eléctrico y alumbrado público. “Pinamar está creciendo de Sur a Norte y en esta zona se está expandiendo con propuestas de muy buen nivel y muy esperadas por los inversores”, explicó Shaw. Los lotes son para propiedades unifamiliares y los interesados ya consultan por valores y proyectos. Un lote en este nuevo desarrollo se paga desde 100 dólares el m2, también -como en otras propuestas de Pinamar SA- con la opción de financiamiento. El 50% del monto total se puede abonar en pesos y hasta en 24 cuotas. “Confiamos en que con el inicio de la temporada encima y el arribo de los turistas, este proyecto se pueda comercializar con muy buenos resultados”, dijo Shaw a LA NACION.

Lucio Vera Tapia, que desde su inmobiliaria comercializa estos emprendimientos y también torres de departamentos, destacó el rol de los desarrolladores para dar un impulso a las ventas del sector: “Se adaptaron al momento del mercado porque el cepo cambiario puso un freno y los compradores venían con pesos”, explicó.

Así se comenzaron a fijar valores a cotización del dólar oficial. Por ejemplo, departamentos de jerarquía y a estrenar, sobre Avenida Shaw, salían a la venta a razón de 2800 dólares el m2, pero pagaderos en pesos.

Por Darío Palavecino, Sábado 28 de diciembre de 2013
para el suplemento Propiedades & Countries del diario LA NACION

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