Domótica – Mando a distancia

Esta herramienta cada vez es más común en los modernos proyectos a estrenar; el sistema permite manejar el hogar con un dedo y desde el celular.

El mercado inmobiliario se encuentra en constante movimiento y todo el tiempo se adapta a las nuevas tendencias que proponen tanto los diseñadores como los arquitectos. Y los nuevos y más importantes proyectos inmobiliarios son los que marcan el camino, tal es el caso de Forum Alcorta, el sofisticado complejo residencial que edifica la firma TGLT que se levanta a pasos de los bosques de Palermo y que ofrece a sus propietarios modernas propuestas de domótica, algo que hace muy poco tiempo atrás parecía irrisorio.

Según Mariano Rodríguez, responsable de la Unidad de Negocios de soluciones de domótica de la firma Soidmation una de las referentes en estos temas, “el término domótica, que quizás no sea tan conocido por el público, refiere al conjunto sistemas que permiten la automatización de diferentes procesos en una vivienda o edificio y que suelen estar vinculados al confort, la seguridad, el monitoreo y la gestión energética”. Y agrega: “Estos sistemas pueden estar integrados por medio de una red de comunicación, cableada o inalámbrica. Algo que en los últimos años ha tenido sustanciales avances, siendo cada vez más popular el desarrollo de tecnologías inalámbricas del tipo Wi-Fi, que reducen la necesidad de intervención en la vivienda y por ende, su costo de instalación”.

Para Diego Cazes, gerente general de L. J. Ramos Brokers Inmobiliarios, esta tendencia está muy avanzada en el Viejo Continente. “En Europa, en países como Alemania, España e Italia, en la actualidad está cada vez más difundido el llamado hogar digital, que es la construcción de edificios con programas centralizados de informática, para controlar y operar sobre todos los sectores de una vivienda. Según estimaciones privadas, en países como España un 20% de las viviendas en construcción en 2007, incorporaron estos sistemas.”, cuenta Cazes.

Si bien este tipo de productos llegó a la Argentina hace más de 20 años, Rodríguez afirmó que en los comienzos la domótica sólo se limitaba a un mercado reducido, que se aplicaba en obras nuevas. “El cambio tecnológico (basado en sistemas inalámbricos) ha permitido su expansión e incorporación en viviendas ya construidas”, explicó el experto.

El interés del público local y la falta de ofertas pensadas para este mercado, influyeron para que empresas como Solidmation comenzaran a desarrollar y fabricar productos en Argentina hace 4 años. Seguí leyendo “Domótica – Mando a distancia”

Finanzas personales – En dólares, pesos o cedines, es un buen momento para invertir en real estate

El precio de los inmuebles estaría por tocar su piso; las opciones: cocheras, unidades chicas y barrios no consolidados.

Para los argentinos los ladrillos son sinónimo de seguridad y resguardo de valor. Poco importa que con otras inversiones se pueda obtener mayor rentabilidad en menos tiempo o que el metro cuadro en algunas zonas cotice igual o más caro que en Madrid o Miami. El inversor que busca cierta tranquilidad sigue apostando parte de su cartera al real estate. Pero hay mejores momentos para entrar y segmentos con mejores perspectivas que otros.

Luego de casi tres años de contracción de la actividad, ¿se abre una ventana de oportunidad? “Los precios ya estarían tocando su piso. Ajustaron a la baja un poco más del 10%, que es poco en comparación con la evolución del dólar, que en 2011 se pagaba cerca de $ 4 y hoy está a más de $ 15 [el paralelo], pero empieza a verse una recuperación de la actividad que yo llamo ‘por resignación’, ante la perspectiva de que los valores no van a bajar más”, analiza José Rozados, presidente de Reporte Inmobiliario.

Además, dice, se suma un cierto cambio de expectativa que trae la renovación presidencial. “No estamos ante una reversión del ciclo en materia de real estate todavía, pero podríamos estar encaminándonos a ella a partir del segundo semestre de 2016 si las señales desde la macroeconomía acompañan”, añade. Mariano Ledo, de Inmobiliaria Bullrich, coincide en que es momento de invertir en ladrillos. “Se avecinan tiempos de cambio en la Argentina; se van a apreciar los activos reales”, dice.

“Es un buen momento para apostar por el sector, ya que los precios de venta se mantienen estables y con leve tendencia al alza. El mercado está muy líquido y los activos inmobiliarios son un buen resguardo de valor”, asegura Rafael Valera, broker de Cushman & Wakefield.

Según las últimas estadísticas del Colegio de Escribanos de la Provincia de Buenos Aires, la cantidad de compraventas del mes de julio evidencian un incremento del 25% con respecto al mismo mes de 2014 y un 26,8 % versus julio de 2013, aunque los niveles aún están muy por debajo de los de 2007/2008, que fueron los mejores años de los últimos 15. La situación en la Ciudad de Buenos Aires también muestra una mejoría pero de menor escala. Con todo, LA NACION consultó a los expertos, que aportaron tips y recomendaciones para sacar el mayor provecho de la inversión.

LAS ALTERNATIVAS

Lo primero que hay que tener en cuenta es que las oportunidades se generaran en zonas no consolidadas, donde los valores de incidencia son moderados, pero que presenten buenas condiciones de accesibilidad, infraestructura de servicios y seguridad, clave para la futura consolidación del área. “Son los atributos que tienen en cuenta los futuros ocupantes del espacio”, apunta Valera.

Al mismo punto va Rozados, que dice que quien tiene dólares físicos, tiene que hacerlos valer; es decir, negociar el precio. “Hay zonas o barrios alternativos, que no son los tradicionales premium,como Barrio Norte o Recoleta, pero que presentan una buena oportunidades si se siguen algunas reglas”, recomienda, y sugiere buscar barrios que estén consolidados, que su entorno no sea complicado. “Boedo, por ejemplo, es interesante siempre que el comprador se mantenga cerca de las avenidas San Juan y Boedo, sin alejarse más de dos o tres cuadras. Lo mismo sucede con Parque Patricios. El corredor de la Avenida Caseros, a mediano plazo, se va a consolidar y a revalorizar muy bien”, dice Rozados.

Mariano Capellino, CEO de Inmsa, una compañía que administra fondos que se invierten en real estate, no coincide plenamente con sus colegas en el análisis y sostiene que el mercado aún no tocó fondo. “Los valores, medidos en dólares, no llegaron a su piso, especialmente los clase A (premium); los precios siguen siendo altos respecto de la capacidad de compra y el poder adquisitivo de la mayoría de los usuarios”, dice.

Destaca, sin embargo, que quienes están decididos a entrar en el negocio inmobiliario hoy, para maximizar la inversión deben gestionar activamente la cartera. Para empezar, hay que buscar entrar por debajo del valor del mercado. Esto puede ser a través de subastas o financiando a los desarrolladores (pozo). “Una vez adentro, hay que administrar eficientemente y estar muy atentos no sólo a los ciclos del mercado, sino también de los sub-mercados, ya que los diferentes tipos de activos tienen diferentes comportamientos”, avanza.

Los emprendimientos desde el pozo son la opción elegida por Damián Tabakman, consultor especializado en real estate, para entrar al mercado en este momento. “Lo ideal es ingresar en un proyecto que se pague en pesos, en zonas buenas, sobre avenidas y cerca de alguna línea de subtes. Pagando entre US$ 2000 y US$ 2500 el metro cuadrado, cuando esté terminado valdrá 20% más”, sugiere.

Eduardo Pallette Pueyrredon, managing director de Caestta Equity, un fondo de inversión que busca oportunidades en el mercado inmobiliario, pone la mira en las zonas que están en expansión. Concretamente, en Parque Patricios. “Tendrá mucha demanda en los próximos años debido a los beneficios que tienen las empresas tecnológicas que se instalan allí y también por el desembarco del Gobierno de la Ciudad, que trae infraestructura a la zona”, dice el ejecutivo, y puntualiza que allí todavía la incidencia de la tierra “es baja” y permite realizar “buenos negocios”.

Otra zona que identifica con buenas perspectivas es Pilar. El desarrollo de la infraestructura comercial y educativa en esta zona ofrecerá buenas oportunidades para desarrollos bien localizados cerca de Panamericana, lotes y departamento de bajo costo de mantenimiento y a la vez con amplias áreas comunes son características clave a la hora de definir el producto a comercializar, según Pallette Pueyrredon, quien le levanta el pulgar a la idea: “Es un buen momento para invertir en proyectos diferenciales, que ofrecen una rentabilidad más atractiva que la típica inversión en un departamento en una zona ya valorizada”.

Para hacer negocios con inmuebles, como con cualquier otro activo, hay que poner la mente en frío y dejar las emociones de lado. “El principal error que cometen los inversores es enamorarse de los inmuebles que compran”, advierte Mariano Sardans, experto en inversiones, y ejemplifica con aquellos que compraron en Recoleta y Punta del Este: pensaron que los precios no tenían techo, y ahora no pueden alquilar a los valores que esperaban ni vender a los precios a los que los compraron. “Para hacer diferencia hay que aprovechar los ciclos de mercado, y para ello, debemos desenamorarnos de las inversiones”, añade, y advierte, de todos modos, que el precio de los inmuebles aún va a sufrir una baja.

CÓMO DIVERSIFICAR LA CARTERA

Tres segmentos para distintos tipos de inversores

Viviendas. La inversión varía según la zona, pero en Capital Federal hay que pensar en un promedio de US$ 2100 por metro cuadrado. La recomendación es comprar unidades chicas y con bajo costo de mantenimiento. Hacer valer los dólares a precio blue o usar Cedines. La rentabilidad por alquiler está en los valores históricos más bajos y ronda el 2,5% a 3% neto sobre la inversión

Cocheras. Desde US$ 20.000/US$ 25.000 en Capital Federal. “Es un mercado muy interesante porque requiere baja inversión, la rentabilidad anual es incluso un poquito más alta que la de un departamento (de 3,5% a 4%), tiene demanda asegurada y un muy bajo nivel de conflictividad”, explica José Rozados

Comercial. El corredor Panamericana es una zona que varios desarrolladores están analizando para futuros proyectos. Las rentabilidades para oficinas clase A se encuentran en torno al 5% o 6%, mientras que las históricas rondaban el 12%. “Esto marca un gap de oportunidad. A la hora invertir se recomienda analizar aspectos clave, como flexibilidad del inmueble en términos de uso, mercado potencial y target”, explica Rafael Valera, de Cushman & Wakefield.

MODELO PARA ARMAR

  • Comprar unidades chicas en emprendimientos o edificios que tengan bajos costos. Son más fáciles de alquilar o vender.
  • Potencial en el segmento comercial: las rentas están por debajo de los valores de la región.
  • En pozo: comprar en pesos a desarrolladores que previamente se haya comprobado que son confiables y tienen trayectoria.
  • Cedines: permite hacerse de “dólares” a un precio menor que en el mercado informal para comprar un inmueble.

Por Mónica Fernández, Lunes 7 de septiembre de 2015
Publicado en la sección Economía del diario LA NACION

Capital de la provincia bonaerense – La ciudad de las diagonales en franca evolución

La Plata se expande en la Avenida 122, y en zonas como Villa Elisa, City Bell y Villa Castells; las unidades, en venta, oscilan entre 20.000 y 25.000 pesos el m2.

La capital de la provincia de Buenos Aires es una de las principales ciudades de la Argentina. Por otro lado, una de las que se extendió con mayor dimensión en los últimos tiempos. La ciudad que concentra a los edificios públicos gubernamentales y varias facultades, atrapa el interés de los vecinos oriundos como de los funcionarios, empleados y de los estudiantes que concurren a los centros de estudio allí presentes y que ofrecen una amplia diversidad de carreras y cursos.

En este sentido, Dalmiro F. Otero Rossi, director de la Inmobiliaria Otero Rossi y Cía, se refirió a la actualidad del mercado inmobiliario que apunta al inversor que quiere comprar un inmueble a estrenar. Aquel que busca un lote para construir su vivienda cuenta con mucha oferta en el escenario platense, debido a la gran demanda que se dio a partir del plan Procrear. “Se tratan de lotes del orden de los 400.000 pesos, y se generaron a partir de la rezonificación de las áreas aledañas a la ciudad. En cuanto a los inmuebles usados, vemos que la venta está un tanto estancada”.

En La Plata, se han construido numerosos edificios en zonas céntricas y semicéntricas, factor que enriqueció la oferta, tanto para alquilar como para comprar. “La Avenida 122, a la que se trasladaron varias facultades pertenecientes a la Universidad Nacional de La Plata, se convirtió en una de las principales arterias de la ciudad, y fue ampliada y repavimentada recientemente”, destacó Otero Rossi.

Por su parte, Valentín, que junto con Santiago y Ramiro López Gastesi son los socios gerentes de López Gastesi Propiedades, precisó que el crecimiento también se observa próximo a los barrios residenciales, “gracias a la dinamización que le otorgó la Autopista Buenos Aires-La Plata. Los barrios más atractivos para viviendas residenciales son: Villa Elisa, City Bell, Gonnet, Villa Castells, Tolosa, y, más recientemente, la demanda se amplió a Gorina, Hernández y zonas aledañas. En este sector se encuentran los emprendimientos con mayor valor de mercado, siendo las unidades de 400 a 1000 m2.”

Los emprendimientos que se edifican en las zonas céntricas de la ciudad de las diagonales, “se pueden construir, en un lote, con unidades destinadas a vivienda familiar, oficinas y cocheras, para poder aprovechar el máximo posible los indicadores urbanísticos. La tendencia del mercado es dejar atrás las unidades estándar y comenzar a construir inmuebles premium: es común que se realicen proyectos con amenities, que incluyan terrazas verdes, jardines verticales, piscina, gimnasio, entre otros espacios comunes. Los compradores son exigentes a la hora de ver el diseño de las unidades funcionales, la calidad de los materiales, y los detalles de terminación y servicios comunes”, dijo Dolores Otero Rossi, de la Inmobiliaria Otero Rossi y Cía.

En construcción

Los emprendimientos de loteos, los de menor escala (unidades de 200 a 400 m2), por lo general se realizan por la tradicional subdivisión por Geodesia, y los de mayor escala (de 400 a 1000 m2), se realizan bajo la modalidad de Propiedad Horizontal (PH) o barrio cerrado, según lo permita la normativa vigente. “Para los distintos proyectos, nos planteamos algunos temas puntuales, como el desarrollo sustentable para preservar el medio ambiente, el perfil productivo, con la aplicación de modernas tecnologías, la regulación del uso de los espacios urbanos y rurales, para poder darle a la ciudad una infraestructura adecuada a su crecimiento. Si pensamos en construcciones sustentables, contribuiremos a lograr un mayor nivel de ahorro de energía y a reducir el consumo de agua, entre otras ventajas”, amplió Carolina Otero Rossi.

Para la compra, el valor del m2 a estrenar y en unidades con menos de cinco años de antigüedad, tiene un promedio de $20.000 / $ 25.000, para los departamentos. Varía para la compra de casas, según el lote, la zona, la calidad de construcción y el estado, entre otros aspectos a tener en cuenta.

Sobre el escenario, Santiago López Gastesi, dijo, que “las restricciones cambiarias condicionan todo el negocio inmobiliario platense, como en el resto del país. Es una situación que no resultaría grave si no fuera porque los argentinos están acostumbrados a ahorrar en moneda extranjera. A eso se suma que los créditos hipotecarios no tienen una tasa accesible, pese a las necesidades de vivienda que todos conocemos”.

Notamos en el primer semestre de 2015 que hubo muchas consultas y algunas ofertas de los compradores. En la negociación, los vendedores ceden en el valor de su propiedad, lo que permite que se den acuerdos. Hay ofertas en pesos, y se plantean operaciones en esa moneda, pero la referencia continúa siendo el dólar.

“Sí se pueden plantear operaciones mixtas (dólares y pesos) en las obras a construirse. Es decir: los constructores recuperan en un inicio el valor del lote en dólares y financian sus obras en cuotas en pesos, ajustando los materiales y la mano de obra según el Índice de la Cámara Argentina de la Construcción (CAC)”, concluyó Santiago.

Alquileres al Ritmo de los estudiantes y empleados

La demanda de los alquileres marcha al compás de aquellos que vienen del interior a estudiar (a la Universidad Nacional de La Plata y otras universidades, como a trabajar en los distintos ministerios y dependencias). Se nota una gran afluencia de operarios y ejecutivos de grandes empresas prestadoras de servicios. Un monoambiente bien ubicado ronda los $3000 con expensas incluidas, de 2 dormitorios, cerca de los $5000.

Por José Luis Cieri, Sábado 15 de agosto de 2015
Publicado en el suplemento Propiedades & Countries del diario LA NACION

Con viento a favor y buenas perspectivas

Actualmente a nivel nacional hay más de 300 parques industriales, donde se afincaron aproximadamente 8000 empresas y se emplean alrededor de 340.000 personas; para 2020 se estiman más de 550 predios.

El mercado industrial argentino cuenta actualmente con más de 300 parques industriales a nivel nacional donde operan aproximadamente 8000 empresas y se emplean alrededor de 340.000 personas. Para el año 2020 se estima que habrá en el país 550 parques. Este empuje industrial data de hace más de una década.

“Durante el primer semestre de 2015, con la incorporación al inventario de centros logísticos premium (CLP) de 100.000 m2, el stock actual abarca 48 centros y se ubica en 1.416.352 m2, según lo refleja un informe nuestro. Así, la superficie disponible alcanzó un total de 81.524 m2, lo que representa una tasa de vacancia de 5,8%, guarismo superior al registrado en el segundo semestre de 2014. Por su parte, al analizar el comportamiento de la demanda, se observa una absorción neta positiva de casi 36.940 m2”, comentó Gonzalo Gianola, director de industrias de Colliers Internacional.

Respecto de los precios de alquiler de los CLP, aumentaron un 24% en comparación con el semestre anterior, con un valor actual de 8,30 dólares o 74,8 pesos el m2. Para CBRE, se cotiza en 5,25 dólares el, un 3% por encima al registrado el semestre anterior.

En cuanto a los parques industriales relevados por Colliers, la oferta alcanza un total de 40 lotes y se mantiene sin cambios en comparación al segundo semestre de 2014. Los precios se ubican entre alrededor de los 45 y 150 dólares el m2, dependiendo de la ubicación geográfica.

El Ministerio de Industria a través del Programa Nacional de Parques Industriales se ha dedicado a entregar aportes no reintegrales (ANRs) de hasta tres millones de pesos a parques de todo el país con el fin de construir obras de infraestructura intramuros o la provisión de servicios públicos.

Políticas fabriles

“Este proceso de industrialización que vive el país va de la mano con las políticas adoptadas de sustitución de importaciones y fortalecimiento del mercado interno”, opinó Lucía Do Campo de marketing & research manager de CBRE. Y agregó: “Ciertas variables desalentadoras de la economía como lo son la alta tasa de inflación y la incertidumbre cambiaria han tenido un efecto colateral positivo en lo que refiere al proceso de industrialización, ya que muchas empresas se han visto obligadas a incrementar su stock y alargar períodos de rotación para lograr resguardar su capital. Esto provocó una suba en la demanda de depósitos, no sólo en cantidad sino también en dimensiones”.

Sin embrago, un informe de CBRE refleja sobre los índices del primer trimestre una baja respecto al mismo período del año anterior. “El Estimador Mensual Industrial (EMI), muestra bajas del 1.5% tanto en la medición con estacionalidad como en términos desestacionalizados. El índice de Uso de Capacidad Instalada se posicionó en 71.8% en abril, deteriorándose un 1.7% en términos interanuales”, amplió Do Campo.

En cuanto a los tres corredores, Norte, Sur y Oeste, “el eje norte continúa siendo el de mayor cantidad de espacios, con más de un millón de m2, de los cuales un 12% se encuentran disponibles. Lo sigue el circuito sur, con más de 422.000 m2 de stock, de los cuales un 22,9% se encuentran disponibles”, detalló Do Campo.

La incorporación de casi 55.000 m2 cubiertos correspondientes a dos nuevos depósitos en la zona oeste, y los 36.000 m2 en el Sur, más los 18.000 m2 en el corredor norte, impactaron en la disponibilidad de la oferta de espacios cubiertos.

Mientras, en el informe de Colliers International, también se realizó un relevamiento de naves industriales fuera de los parques de estas características. “Las naves industriales dentro de los límites de la ciudad de Buenos Aires son las mejores cotizadas del mercado, ubicándose en 6,3 dólares el metro cuadrado, lo que representa un aumento del 4,2% con respecto al semestre anterior”, concluyó Gianola.

Lunes 10 de agosto de 2015
Publicado en el suplemento Inmuebles Comerciales del diario LA NACION

Tandil – Ámbito serrano y avance edilicio

El progreso del turismo y la industria son los rubros que empujaron la expansión en los últimos años con emprendimientos importantes, algunos de categoría premium; se construyen por año, unos 200.000 m2, los inversores y usuarios son el 90% locales, y, el resto son de regiones cercanas o de la Capital.

Hacia las alturas se desarrolla la ciudad de Tandil. No solo por el medio centenar de altos edificios y torres que presenta en el ejido urbano sino, también, por los emprendimientos habitacionales que avanzan hacia las sierras, que incluyen los hoteles y cabañas. Sus orígenes datan de 1823, cuando el brigadier general Martín Rodríguez, gobernador de la provincia de Buenos Aires, hizo construir el fuerte Independencia para contener el avance de los indígenas hacia Buenos Aires, conformándose un poblado de unos 400 habitantes sobre las sierras del sistema de Tandilla. Con el tiempo, la instalación del ferrocarril facilitó la llegada de distintas corrientes inmigratorias europeas para trabajar en el campo, transformándose en un pueblo grande y en cabecera de municipio, que en 1895 recibió el nombre de Tandil.

Esta ciudad, distante 350 kilometros al sudeste de la Capital Federal y a 170 de Mar del Plata, comenzó a cambiar su perfil edilicio en altura en la década del 80, con la acción mancomunada del Estado con empresas privadas a través de créditos hipotecarios. En los 90 aparecieron los primeros desarrollos inmobiliarios privados en pozo, antesala del gran despegue de edificios en altura a partir de 2003. “Respondiendo a tres necesidades, el crecimiento de estudiantes universitarios, la potencialidad productiva de la ciudad que migró a muchos foráneos a buscar un estilo de vida diferente, la densidad poblacional creció a unos 150 mil habitantes, y el gran motor nacional del productor agrícola que refugió en ladrillos la riqueza producida por la soja”, apuntó Guillermo Bértoli, uno de los titulares de la desarrolladora Constructora Bértoli.

Más viviendas de todo tipo

Referente al paulatino crecimiento, según datos de la Municipalidad local, desde enero de 2013 hasta mediados de 2015 fueron presentados numerosos proyectos, varios en desarrollo, con un total de 456.009 m2, entre emprendimientos residencial unifamiliar; multifamiliar y mixtos, lo que representaría una inversión estimada en 6.840.135.000 pesos (743.492.935 dólares). El 2008 fue el año en que se presentaron mayor cantidad de proyectos, con 325.669 m2. Otro promedio estimativo es que por año se construyen alrededor de 200.000 m2, representando el ofrecimiento anual de viviendas nuevas para cerca de 7000 habitantes.

No todo lo que brilla es oro, la situación del mercado local, en consonancia con el resto del país, “se encuentra algo retraída, también, debido al aumento de la brecha entre la capacidad de ahorro del consumidor promedio y los valores del mercado, tanto de tierras como de metros cubiertos”, afirmó Carlos Fanucchi, titular de la inmobiliaria homónima. Sobre la incidencia del valor de la tierra, como ejemplo, Emilio Rodríguez, titular de Inmobiliaria Rodríguez comentó: “Una fracción que se pueda subdividir en diez unidades en una zona semicéntrica, el valor que se estima pagar por el terreno, sería de 120.000 dólares, o sea 12.000 dólares por cada unidad funcional”. Y agregó: “El valor del m2 de construcción se estima de 750 a 900 dólares dependiendo de la calidad de aberturas, pisos, calefacción y demás”.

El público que acompaña los desarrollos en altura, “mayormente son residentes y las inversiones para renta no superan el 40% del emprendimiento en promedio”, amplió Bértoli, que añadió: “Los inversores y usuarios son el 90% locales y pequeñas cantidades de regiones cercanas o de la Capital más las inversiones extranjeras”.

Gastronomía

A sus atractivos naturales y a su vida apacible, Tandil suma condiciones para que resulte de interés invertir en ella, como lo comenta un trabajador gastronómico, Darío Mozo: “La industria metalúrgica, la minería, los cultivos, la ganadería, la caracterizada industria del chacinado y el turismo, generan un desarrollo económico importante, pero ahora son muchos los empresarios y funcionarios que adquieren extensiones de tierra al considerarse que es una región con reserva petrolífera”. Los desarrollos para residentes de temporada se redujeron, “por la alta oferta disponible, especialmente de cabañas”, dijo Fanucchi. Y amplió: “Dando cuenta que actualmente se construye un hotel cinco estrellas de la cadena internacional Howard & Johnson, sobre la ruta 226”. A la vez, se observa que un segmento en constante crecimiento son los edificios y torres con amenities premium en la zona céntrica. Existe una gama de valores diferentes del m2. Departamentos de 1500 dólares el m2 y otros intermedios de 2000 a 2300 dólares el m2 más los premium de 2500 a 3000 dólares el m2. Cuenta con financiación. Para tener en cuenta, están los desarrollos que comercializa la inmobiliaria Rodríguez, cerca del centro, en Paz al 200, Roca al 500 y Maipú al 700; el complejo mixto Hipólito, de media gama, que comercializa la inmobiliaria Fanucchi, en Yrigoyen y Garibaldi, más los desarrollos premium que ofrece Bértoli en el centro cívico, Aires de Mitre, Yrigoyen Plaza y la torre Urbano Plaza.

Alquileres

“La demanda de alquileres es muy importante por los estudiantes de otras ciudades que asisten a la Universidad Nacional del Centro y por la radicación de familias de Buenos Aires”, manifestó Rodríguez. Los valores van desde 3000 pesos para unidades de un dormitorio; desde 5000 pesos para dos ambientes y desde 7000 pesos para las de tres. La casa tipo de dos dormitorios se alquila desde 5000 pesos y la de tres, desde 7500 pesos.

Por Juan Manuel Raimundo, Sábado 8 de agosto de 2015
Publicado en el suplemento Propiedades & Countries del diario LA NACION