Cariló, Pinamar y Mar de las Pampas cuentan con un alto porcentaje de reservas; interés para comprar en la costa.

PINAMAR.- Llegar al centro de esta ciudad desde la ruta 11 y por la avenida Bunge demuestra, a simple vista, el continuo desarrollo inmobiliario que mantiene este balneario, uno de los preferidos por los inversores desde la década del 90.

Entonces fue el momento de las grandes casas, rodeadas de verde, y cerca de espacios muy pretendidos y cotizados como el mar o el campo de golf. Ahora el turno es el de los complejos y departamentos, que incluye variedad de amenities que dan respuesta a las nuevas exigencias de propietarios o inquilinos.

“Percibimos que la oferta inmobiliaria es grande, siempre en crecimiento, pero la demanda es más o menos la de siempre”, explica Eugenio Hoffmann, titular de la inmobiliaria homónima y presidente de la Cámara Inmobiliaria de Pinamar. La primera evaluación de la temporada que se aproxima, o que ya empieza a dar sus primeros pasos, es por lo menos optimista. Hoffmann asegura que un 70% de unidades alquiladas a esta altura del año no deja de ser un buen dato.

Con experiencia en el rubro y estas playas, reconoce un ritmo casi constante en fechas próximas al cierre del año. “Primero llaman los clientes de siempre para reservar, luego hay una impasse y, por último, los que por un motivo u otro, a veces por especulación, tardan en definir la operación”, expresa.

Casas importantes y de buena ubicación, incluso con valores muy ajustados, esperan a los clientes. Por ejemplo, un amplio chalet en la zona Golf, con tres dormitorios y dependencias, se cotiza en 22.000 pesos por enero. Y por 15.000 pesos se puede contratar por quincena una casa con cuatro dormitorios más dependencias, lo que significa comodidades suficientes como para dos familias. Los departamentos también juegan un rol en Pinamar. No sólo porque en el conjunto de los turistas que veranean aquí hay una fuerte presencia de grupos de jóvenes. También las familias han optado por esta alternativa, en parte por cuestiones de seguridad. Un departamento de un dormitorio en enero cuesta unos 9000 pesos y 5000 la quincena, en tanto un monoambiente frente al mar puede ofrecerse por 8000 pesos mensuales y por 14.000 es posible contratar un muy buen dos dormitorios con dos baños. Otro polo atractivo para los que eligen departamentos se generó en la zona norte, donde se construyó el complejo Villa del Mar. Allí se paga entre 46.000 y 55.000 pesos por mes y entre 25.000 y 35.000 la quincena. Tienen capacidad para siete personas, salida directa al mar, piscina, cochera, seguridad privada y equipamiento completo, desde pantallas LCD hasta servicio de Internet inalámbrica. El otro dato que surge es la expectativa que desde hace uno o dos años comenzó a generar febrero. Sus valores más económicos -entre el 20 y el 30% por debajo de los de enero- y el ambiente más tranquilo que presenta el balneario ocasionaron que al menos en la primera quincena de ese mes se encuentran cada vez más interesados. “Por otra parte, hay mucho propietario nuevo”, dice Silvia Valente, de la firma que lleva su apellido, y destacó que la compra y venta de propiedades mantuvo un ritmo interesante desde la finalización del último verano.

Cariló

Uno de los grandes focos de inversiones en la costa es Cariló. Por estos días se mueven entre sus bosques y calles de tierra casi tantos turistas como obreros de la construcción. Casas y complejos hoteleros suman ladrillo sobre ladrillo. Más aún en estos últimos días, ya que dentro de una semana, por norma municipal, las obras se suspenderán hasta marzo para no alterar la tranquilidad del lugar y de quienes allí veranean. “El ritmo de los alquileres mejoró, los pedidos comenzaron antes que el año pasado y ya estamos superando el 90% para enero”, confirma Silvia Melgarejo, de la inmobiliaria Constructora del Bosque. El fin de semana largo de octubre marcó el primer pico, aunque en los locales del centro comercial comenzaron a poner el cartel de alquilado en varias de las propiedades que se ofrecían desde las vidrieras de las inmobiliarias.

Las casas cercanas al mar o con salida directa a la playa, que son las de mayor valor, fueron de las primeras en tener clientes confirmados. Es difícil conseguir los precios de esos alquileres, pero fuentes consultadas por LA NACION aseguran que los valores mensuales que se pagan por las propiedades más fastuosas son muy parecidos a los que se calculan para comprar un monoambiente céntrico en Mar del Plata. A esta altura del año, y en Cariló, las confirmaciones de alquileres llegan a ser, según los casos, hasta un 30% por encima de los niveles del año anterior, cuando la mayoría de las consultas y los contratos se concentró en diciembre.

Dentro de la oferta disponible para enero hay que pensar en 30.000 a 35.000 pesos para arrendar por mes completo una casa de tres ambientes y dependencia, sin que ésta esté enrolada en el lote de las unidades top del balneario. Con un dormitorio más el presupuesto ronda los 40.000 pesos y, como en todos los casos, el valor quincenal es aproximadamente el 60% de lo que por el mismo inmueble se pide por 30 días.

Para estadas más cortas y con servicios en habitaciones, los aparts consiguen aquí una muy alta demanda. Una semana para cuatro personas cuesta en promedio 7500 pesos, y un tríplex, con capacidad para seis a siete personas, se cotiza también en enero en 10.000 pesos por siete días.

Mar de las Pampas

En este balneario el panorama es bastante similar al que hoy disfruta Cariló y no sólo por el entorno geográfico, también pleno de pinos, playas abiertas y construcciones vistosas y de muy buena calidad.

Marcela Roncoroni, titular de la firma que lleva su apellido, asegura que esta temporada que comienza será muy buena. “A esta altura tener alquilado del 80 al 90% de las casas para enero nos conforma y mucho”, dice. Es una de las operadoras del rubro que destaca el desembarco de turistas argentinos que antes veraneaban en playas de países vecinos y ahora buscan su lugar en el sudeste de la provincia. “Advirtieron que Brasil puede tener valores de alquileres parecidos a los nuestros, pero comer y vivir allá es mucho más caro que aquí”, afirma. Agrega que esta situación deriva de la variada oferta que tiene la costa atlántica, con propuestas distintas que permiten al viajero encontrar un escenario a medida de sus gustos. Estos balnearios, que forman parte del municipio de Villa Gesell, crecen en construcciones, pero hay un compromiso explícito de no alterar el medio ambiente.

Los valores en Mar de las Pampas aumentaron un 15% con respecto al último verano. Una familia con 4 o 5 integrantes que pretende veranear aquí durante una quincena puede alojarse por unos 5000 pesos cerca de los paseos comerciales; por 6500 pesos tiene la playa a pocos metros, y con el mar a la vista la cifra crece a unos 7000-7500 pesos. Una casa algo más grande, para seis o siete personas, frente al mar, tiene un valor de 15.000 pesos. Otro detalle en el que coinciden los operadores del mercado de alquileres de temporada es la fuerte incidencia de una franja de turistas que reclama períodos más cortos y más servicios. Son lo que, en su mayoría, optan por la oferta de aparts. En un apart con spa y servicios se paga por una semana de enero -2 a 4 pasajeros- entre 6300 y 6900 pesos, según se elija la primera o segunda quincena de ese mes. Entre los proyectos nuevos de este balneario está Linda Bay, que comercializa Bullrich, donde ya se advierten las primeras 40 unidades, sobre un total de 112, desde 59 m2, más los amenities, con valores en 2300 dólares el m2, en 12 cuotas, con descuento en efectivo. La entrega de la segunda etapa es en un año.

Darío Palavecino, 11 de diciembre de 2010.
Publicado por La Nación.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Comments are closed.